Nos encontramos en el año 2088, y lo que en un principio se creía el mundo perfecto tras miles y miles de avances tecnológicos que la humanidad logró desarrollar, no ha sido la vida idealizada que los habitantes de la Tierra alguna vez tuvieron, sino que se cumplieron muchos de los miedos que la humanidad tuvo desde hace años. Profetas vaticinaron que sería una época de sufrimiento, y que no habría nadie que pudiese librarse de ello. Y entonces se dejó de creer, todo se volvió vacío, no valía la pena pensar que había un ser superior. Algunos escaparon, algunos lograron salir de sus vidas terribles, y fueron capaces de encontrar aquella utopía de la que se hablaba entre la gente. Elysium se convirtió en aquel lugar que todos deseaban alcanzar, pero que muy pocos conseguían encontrar. Ubicada en el centro del triángulo de las bermudas, es una isla cuyos recursos se mantienen estables, rebosantes, casi inagotables, un lugar que alberga en su interior a la última maravilla del mundo antiguo, aquella que Alejandro Magno consideró desaparecida: Los Jardines Colgantes de Babilonia. La fuente de poder de los dioses que todavía quedan, que se niegan a morir, que se niegan a dejar morir a quienes están de su lado.